viernes, noviembre 24, 2006 

Cazador de mitos

MITO 1: Los albañiles piropean a las chicas lindas que pasan cuando ellos están trabajando en la obra porque son bien machos y porque además tienen la picardía cordobesa.

VERDAD: En realidad, los albañiles son un montón de hombres todos sucios y transpirados trabajando juntos durante varias horas. Es normal que en semejante ámbito se desarrollen extraños malentendidos de tinte homosexual, por lo que los más confundidos con respecto a su sexualidad se apresuran a gritarles cosas a las mujeres que vuelven del trabajo o van a la facultad “para que nadie sospeche”.

MITO 2: Los taxistas son re piolas y se las saben todas.

VERDAD: De lo único que los taxistas saben verdaderamente todo es sobre travestis.

sábado, noviembre 11, 2006 

El dibujante

Estábamos en la oficina de mi trabajo kafkiano y los jefes hablaban sobre un dibujante con el que iban a tener una reunión a las 10. Según las palabras de ellos, el dibujante era “un pelotudo”, que había que “explicarle las cosas mil veces” y que aún así “no entendía” y siempre terminaba haciendo lo que a él “se le cantaba”.
El más ofuscado de los dos jefes era uno al que llamaré “Jefe 1” y decía que para él la reunión iba a ser una pérdida de tiempo.
Bueno, se hicieron las 10 y no se veía ni el lápiz del dibujante (lo cual era normal, no sé porqué tendría que haberse visto el lápiz del dibujante). A las 10 y media Jefe 1 se hartó y procedió a llamarlo por teléfono, dándose el siguiente parlamento para deleite de todos los que estábamos allí (en negrita y entre paréntesis van las notas adicionales):

-Hola ¿y, maestro? ¡A las 10 dijimos, son las 10 y media! (silencio) ¿CÓMO QUE TE ESTÁS BAÑANDO? (acá fue imposible no imaginarse al dibujante con una bolsa en la cabeza para no mojarse el pelo, metido en una palangana, con un cepillo en la mano y con la otra atendiendo el teléfono, ah, y también con un patito de esos de plástico que flotan)… Pero, escuchame (con voz de indignación incrédula que se va haciendo aguda) ¡TE ESTOY ESPERANDO DESDE LAS 10! ¡ME PODRÍAS HABER LLAMADO PARA DECIRME QUE IBAS A VENIR MÁS TARDE! (Silencio)… ¿Te olvidaste? ¡SI FUISTE VOS EL QUE PROPUSO ESTE HORARIO! (Acá el otro jefe, al que llamaré “Jefe 2” intentaba “contenerlo”)... Pero…. (imaginar la voz del dibujante como de ardillita)… ¡SI NADIE ESTÁ DICIENDO QUE ESTÉS AL PEDO! (jaja “contenerlo”, esa palabra…) ¡YO TENGO MILES DE COSAS PARA HACER Y NO PUEDO ESTAR ESPERÁNDOTE TODA LA MAÑANA! (Si fuera una minita copada que escucha Árbol acá pondría “chan”)… ¡No sé ni que más decirte! (voz de ardillita del otro lado del teléfono)… ¡YA SÉ QUE NO SOS MI EMPLEADO! ¡SOY TU CLIENTE! (jajaja) ¡Y me parece una total falta de respeto lo tuyo! (más voz de ardillita del otro lado del teléfono) ¡Pero, maestro, escuchame, no me podés decir un horario y después hacerte el pelotudo! (silencio) ¡Pero escuchame, no me parece una excUSA QUE ANOCHE TE HAYAS ACOSTADO A LAS 4 DE LA MAÑANA! ¡ME LLAMÁS, ME DECÍS “MAESTRO, VOY A IR MÁS TARDE” Y YO NO TE ESPERO COMO UN PELOTUDO! (jaja, “maestro”)… ¡Esto me jode mucho! ¡Yo estoy muy ocupado! ¡Me da por el forro del culo! (…) Pero… ¡YA SÉ QUE NO TENÉS UN CRONÓMETRO! (acá ya todos nos imaginábamos al dibujante rodeado de amigos paseándose por la habitación con una bata onda “jaja, escuchen las cosas que le digo para ver como se pone loco” y todos aguantando la risa en sus sillones tipo “jaja, que loco este dibujante amigo nuestro”) ¿Sabés qué? ¡NO VENGAS NADA
!