Cosas sobrevaloradas. Hoy: el helado de dulce de leche
Comenzando con una, espero que bien larga, robusta y venosa, serie de cosas que me parecen que están altamente sobrevaloradas por la sociedad, esta primera entrega está dedicada al idolatrado Helado de Dulce Leche.Veamos, ya de por sí, incluir al dulce de leche como un sabor dentro del postre por excelencia -el ais crim- es sobreestimarlo demasiado. El dulce de leche no es más que una crema viscosa que solo debería aspirar a protagonizar, junto a las tostadas, aburridas meriendas de domingo y deprimentes desayunos invernales. Para colmo, parece que el helado de dulce de leche es el preferido de todos. Hagan la prueba, pregúntenle a cualquiera y sin dudarlo dirá "dulce de leche" quizás seguido de alguna de sus variantes "granizado", "nevado", "culiado", etc. El helado de dulce de leche no garpa, es solo un mito que se fue creando a base de buena prensa y bueh, ahí lo tienen: elevado hasta lo más alto. Mi vieja lo resumió muy bien una vez: "Seguro que al helado de dulce de leche lo hacen mezclando todos los otros sabores que les sobraron, por eso el color marrón". Y yo pienso que tiene razón, sino, fíjense de qué color es la mezcla que sale de nuestros intestinos!
